HEDWIG AND THE ANGRY INCH

"Hedwig" es divertidísima cuando se pone en plan alegre (como cuando el protagonista habla de su tesis universitaria sobre filosofía y rokanrol titulada "You, Kant, always get what you want"), desgarradora cuando se pone dramática y capta perfectamente la esencia del glam y del rock más ambiguo cuando se pone psicodélica.
Las canciones (originales) son tan cojonudas que las podía haber firmado tranquilamente David Bowie, porque sí, esto es un musical con todas las letras. De piedra se tuvo que quedar el Duque Blanco con ese apoteósico climax en el que se explica porqué tiene los ojos de diferente color.
Si se te pone piel de gallina con el disco de Antony, si te parece que C.R.A.Z.Y. está sobrevalorada, o si Marilyn Manson te parece un tipo entrañable, no te la pierdas. Si crees que la homosexualidad es una enfermedad o Acebes te parece un ejemplo de coraje y pundonor, evítala como la peste.
Puntuación: Sobresaliente
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