¿Quién produce una película?

A priori, en un primer acercamiento al concepto a todos se nos ocurriría decir que se trata de aquel que pone la gita. Pero si afinamos nos damos cuenta que en la mayoría de los casos ni es una sola persona quien desempeña esa función, ni ésta se reduce tan sólo a soltar la pasta. Normalmente existe un equipo de producción que está formado por el productor y el propietario de la empresa (en el caso de Elías Querejeta son la misma persona, Elías Querejeta PC). El productor plantea, organiza y promueve el proceso de realización y comercialización de la película, y siempre es el que paga.
Después tenemos al productor de campo -el de la película en concreto-, el llamado productor ejecutivo, personaje diferente al productor. Él se encargará de que la película se ejecute en los plazos previstos y con el presupuesto previsto.
El siguiente personaje del entramado es el director de producción, que se une al equipo cuando ya se sabe a ciencia cierta que el guión será el que es y no otro. Su misión será aún más específica que la del productor ejecutivo, ya que llevará las cuentas diarias. Para ello tendrá que hablar diariamente con el ayudante de dirección sobre el plan de trabajo, por si surgen imprevistos de última hora.

En el peldaño inferior encontramos a los ayudantes de producción -jefes de producción en las grandes producciones-, que se encargarán de currarse los permisos de rodaje, seleccionar las empresas auxiliares, organizar las horas de comida o preparar las necesidades del rodaje para el día siguiente (horarios, aparcamientos, etc.) Junto a ellos están los auxiliares de producción, que se encargan de organizar el catering, el desplazamiento de los actores y demás papeleo.
Y por último tenemos al regidor, que junto a los equipos de producción y de dirección artística conseguirá todas aquellas necesidades de decoración o de vestuario que vayan surgiendo durante el rodaje. No se puede olvidar tampoco a la secretaria de rodaje y al pagador contable. Éste último es el mejor amigo del actor, ya que se encarga de pagar, al final de la semana o del mes, los cheques bancarios y las facturas de los gastos de rodaje (gasolina, material de rodaje, etc.)

El Ministerio de Cultura tiene registradas a fecha de 2006 numerosas productoras españolas, aunque las que más se oyen en los títulos de crédito son Alta Films, Aurum, Filmax, Lauren Films, LolaFilms, Manga Films, y algunas productoras internacionales con filial en España, como por ejemplo Fox.
A la empresa productora debemos sumar todas aquellas otras empresas que se dedican a proporcionar servicios para realizar la película, desde los decorados o el maquillaje hasta el catering o los tramoyistas que recogen decorados. Fijaos si no en los títulos de crédito finales. La lista es enorme, y en el caso de producciones made in USA, infinita. Si en Estados Unidos nadie fuera al cine, se quedarían sin trabajo cientos de miles de ciudadanos. En España no es para tanto, pero tampoco desmerece. Si no echad un vistazo la la lista de productoras implicadas en películas de 2006.
Después tenemos al productor de campo -el de la película en concreto-, el llamado productor ejecutivo, personaje diferente al productor. Él se encargará de que la película se ejecute en los plazos previstos y con el presupuesto previsto.
El siguiente personaje del entramado es el director de producción, que se une al equipo cuando ya se sabe a ciencia cierta que el guión será el que es y no otro. Su misión será aún más específica que la del productor ejecutivo, ya que llevará las cuentas diarias. Para ello tendrá que hablar diariamente con el ayudante de dirección sobre el plan de trabajo, por si surgen imprevistos de última hora.

En el peldaño inferior encontramos a los ayudantes de producción -jefes de producción en las grandes producciones-, que se encargarán de currarse los permisos de rodaje, seleccionar las empresas auxiliares, organizar las horas de comida o preparar las necesidades del rodaje para el día siguiente (horarios, aparcamientos, etc.) Junto a ellos están los auxiliares de producción, que se encargan de organizar el catering, el desplazamiento de los actores y demás papeleo.
Y por último tenemos al regidor, que junto a los equipos de producción y de dirección artística conseguirá todas aquellas necesidades de decoración o de vestuario que vayan surgiendo durante el rodaje. No se puede olvidar tampoco a la secretaria de rodaje y al pagador contable. Éste último es el mejor amigo del actor, ya que se encarga de pagar, al final de la semana o del mes, los cheques bancarios y las facturas de los gastos de rodaje (gasolina, material de rodaje, etc.)

El Ministerio de Cultura tiene registradas a fecha de 2006 numerosas productoras españolas, aunque las que más se oyen en los títulos de crédito son Alta Films, Aurum, Filmax, Lauren Films, LolaFilms, Manga Films, y algunas productoras internacionales con filial en España, como por ejemplo Fox.
A la empresa productora debemos sumar todas aquellas otras empresas que se dedican a proporcionar servicios para realizar la película, desde los decorados o el maquillaje hasta el catering o los tramoyistas que recogen decorados. Fijaos si no en los títulos de crédito finales. La lista es enorme, y en el caso de producciones made in USA, infinita. Si en Estados Unidos nadie fuera al cine, se quedarían sin trabajo cientos de miles de ciudadanos. En España no es para tanto, pero tampoco desmerece. Si no echad un vistazo la la lista de productoras implicadas en películas de 2006.
Comentarios
Saludos
En España el icono de la producción inteligente y comprometida es Querejeta, y su talante ha marcado una frontera entre la producción al estilo USA (por ejemplo, obras de imitación con adolescentes de protagonista, o obras de merchandising pro cine español como "El orfanato") y la encaminada a enriquecer las formas de expresión en el medio con historias y estéticas sugerentes.
Lo difícil es atraer a un público como el nuestro, influido por el prototipo de entretenimiento americano. Tener una industria de entretenimiento audiovisual de ámbito nacional puede en algunos casos servir de detonante para la entrada de productos de mayor calado artístico. Muchos productores españoles están marcando estilo en esa dirección. Realizan productos de fácil salida en públicos generalizados (adolescentes principalmente), sin las pretensiones narrativas, casi poéticas y en ocasiones aburridas, de numerosas películas patrias. "Airbag" fue quizá la que marcó esa dirección.
Nos vemos en el cine...
OjO de buey