MUJERES EN PIE DE GUERRA


Siguiendo el debate social suscitado desde hace poco -aunque siempre latente- en torno a la memoria histórica de la reciente y aún hiriente Guerra Civil Española, la realizadora gipuzkoana Susana Koska dirigió en 2004 (es extraño que esceptuando los círculos cerrados y sin mucho alcance mediático, no hayamos sabido de su existencia mucho antes) un documental titulado Mujeres en pie de guerra, producido por su compañero José María Sanz “Loquillo”, quien además firma la banda sonora de la película en colaboración con el poeta y músico Gabriel Sopeña.

La película cuenta con el testimonio de 8 mujeres de diferentes tendencias políticas pero que tienen en común haber luchado primero contra el Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 protagonizado por el General Franco y otros militares rebeldes y posteriormente contra el avance del nazismo en Europa y la dictadura franquista. Las protagonistas son Sara Berenguer, Rosa Laviña, Maria Salvo, Rosa Diaz, Neus Catalá, Teresa Buigas y Merçona y Carme Puig Antich, hermana ésta del anarquista catalán Salvador Puig Antich último ajusticiado en el garrote vil por el franquismo. Neus, resume muy bien el espíritu de estas mujeres, "el mundo de hoy no me vale, porque sigue habiendo guerras, cárceles, miseria y desigualdad, y yo luche por la paz y la igualdad de los hombres".

Susana Soska

Este documental me trae a la memoria un hecho del que ya se viene hablando en los círculos cinematrográficos desde hace años: el auge del género documental, especialmente aquel que aborda temáticas sociales. Por lo que se refiere a mi persona, el documental es un género al que entro casi siempre con reservas, sobre todo si lo visiono en una sala de cine. En casa es diferente; llegas, eliges el día y la hora, cortas si lo deseas, comentas lo que se dice, lo dejas por imposible... Ir al cine a ver un documental se me hace a veces como ir a ver un telediario o reportaje televisivo a lo Documentos TV. En pantalla grande el documental requiere un ejercicio voluntarista de quererse poner a tiro y abrir la conciencia, labor difícil si uno no es a priori un converso en las propuestas que te ofrecen. Sin embargo, sintonizo con la idea general de que el documental actual convence cada vez más y supone una puerta de concienciación social para un público amplio, sometido las más de las veces a lecturas políticamente correcta de este mundo.

Entre las últimas que me hicieron pensar:
Bowling for Columbine y Fahrenheit 9/11 de Moore, o Super size me, de Morgan Spurlock. Y espero ver en cuanto pueda Una verdad incómoda, de Davis Guhenheim.

¿Sois vosotros fieles devotos del sagrado documental, tan sólo tímidos creyentes, o quizá aguerridos perseguidores de esta religión audiovisual? Confesad...

Grabación en mp3 de la emisión del programa "La Ciudad Invisible", de Radio 3, RNE - la emisora pública y estatal del Estado Español - correspondiente al lunes 18.10.04:

1 comentarios:

pequeñoIbán! dijo...

La verdad es que tiene realmente una pinta genial. Y coincido contigo en que el debate ha estado siempre latente, y ahora además explicitado. Veamos a ver en que queda

Un saludo!

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