La caja Kovak


Una ginkana mallorquín

Daniel Monzón siempre –en su corta filmografía: El corazón del guerrero (1999) y El robo más grande jamás contado (2002)- ha mostrado un interés por el género fantástico, nacido de su gusto por el comic y otras fuentes populares. Este interés le ha hecho hacerse un hueco en la memoria de los espectadores españoles, especialmente de los más jóvenes. A esto se le suma una factura técnica muy respetable de la que se esperaba daría frutos maduros. A esa misión parece haber encomendado su último trabajo, La caja Kovak, su película más sólida y adulta hasta la fecha. Más madura no sólo por la producción (Fantastic Factory) y reparto (Timothy Hutton, Lucía Jiménez), sino también porque ha optado esta vez por recrear una historia medio negra (de intriga, que se decía antes, o thriller como hemos importado de los americanos) muy paralela al maestro Hitchcock tanto en su temática (chico se ve mezclado en trama que no espera ni en sueños, mientras chica le ayuda a resolver enigma, y de paso le alegra el alma y otras cosas) como en su efectiva banda sonora aderezada por el correcto Roque Baños. A esto se le mezcla el recurso tan solicitado últimamente en el cine (La búsqueda, El código Da Vinci) de la ginkana, con chico y chica que van de un lado a otro tras una pista que lleva a otra pista, y así hasta que cualquier final es creíble y deseado con tal de que termine el mareo. Y es que si bien en un primer tramo de la cinta la intriga nos da esperanzas de buen material, en la segunda se torna un aburrido y retorcido zigzag narrativo que no convence ni entretiene. Por lo menos las reiteradas vistas aéreas de Mallorca -de donde por cierto es Monzón- nos recuerdan las ganas que tenemos que llegue el verano y podamos viajar a una de las limpitas y soleadas playas baleares.

No por ello hemos de desechar este paso nada desdeñable de este director a lo que esperamos sea una filmografía más sugerente e igualmente bien realizada en próximas incursiones. Y por supuesto esperamos que siga siendo dentro del género fantástico que tanto parece gustarle. Lo cierto es que deberíamos estar muy atentos a este nuevo cine español que se adentra con valentía y calidad hacia este género de tan costosa producción y tan difícil acabado artístico. Si no que se lo digan a Del Toro con su estupenda El laberinto del Fauno, recientemente valorada por nuestra Academia de Cine. En este sentido hemos de aplaudir el arrojo de la Fantastic Factory (ligada a la productora Filmax), instalada en Barcelona, que tiene en su haber cintas nada desestimables como las magníficas Darkness o El maquinista, y otras correctas y entretenidas como Romasanta, Los sin nombre o Frágiles. Aunque mejor no recordar subproductos de serie B infumables como Arachnid, Beyond Re-animator o Dagon (último y nada representativo trabajo de Francisco Rabal).

Nos vemos en el cine…

Web oficial

Trailer de la película

3 comentarios:

J.Álvarez dijo...

Gran blog! L doy mi voto de hoy en los premios 20blogs... Soy un fanático del cine y en especial dl fantástico...he leído este artículo y me ha gustado mucho, y ya llevo días paseándome por aquí... enhorabuena a su artífice! Hasta pronto!

ojo de buey dijo...

Gracias por tu apoyo y disfrute de este blog. Esperamos verte mucho por aquí, y que dejes alguna que otra píldora de buen cine.

Si deseas colaborar sólo tienes que enviarme tu deseo a rbesonias@telefonica.net y yo mismo te enviaré una invitación. Igualmente puedes hacer extensiva esta invitación a amigos aficionados al cine que quieran apoyarnos con unas letras. Si no, siempre puedes dejarnos tus comentarios e ideas a los artículos que te interesen.

Nos vemos en el cine...

travismagee dijo...

Interesante coproducción entre España y Gran Bretaña, muy competente desde el punto de vista industrial. Esto es, un frenético montaje, una soberbia banda sonora de Roque Baños, bella fotografía, y una dirección estimable de Daniel Monzón, que dota de un ágil ritmo a la subyugante historia.
El pero es que su desarrollo es, en líneas generales, desigual.
Su primer tercio es muy bueno, vamos conociendo a los principales personajes, y los anormales acontecimientos, los extraños suicidios, se nos presentan con fuerza e intensidad dramática. Esta parte es muy buena y engancha al espectador más exigente.
Sin embargo, después los sucesos se ralentizan bastante, aunque el interés no baja, pues el clímax de misterio e intriga se sostiene inteligentemente. Además, hay algunas escenas, como la del taxi, excelentes y muy difíciles de rodar, que sobrecogen.
Lo mejor está en su tercio final, con todo lo que ocurre en "Las cuevas del infierno". Aquí el ritmo se vuelve a disparar, con momentos adrenalíticos y una resolución formal realmente notable.
Quizás lo que más rechine es saber a qué obedece todo, cual es el leif-motif de ese pequeño gran monstruo soberbiamente interpretado por el casi octogenario David Kelly, un actor muy veterano que quizás haya conseguido aquí la interpretación de su vida. Cuando dicho leif-motiv se sabe, creo que sabe a poco, que es exagerado cuanto provoca por conseguir su objetivo. En fin, es solo mi opinión, claro.
En definitiva, "La caja Kovak" es una película muy interesante, que está muy bien rodada y tiene verdadero interés. Una película de género que merece en verdad la pena pese a sus imperfecciones.

Un saludo.

Travis (Iñaki)

Últimas noticias


La opinión