Piratas del Caribe 3


Disney-Bruckheimer o la fábrica de hacer películas

Cuando uno es testigo del espectáculo que es (sin duda) la nueva entrega de la Walt Disney Studios Motion Picture Marketing and Distribution (más su socio, la Jerry Bruckheimer Films), no sabe muy bien si ha asistido a una película de piratas (poco ortodoxa, por supuesto), a una ginkana de numeritos circenses, a una del gordo y el flaco, a una comedia surrealista a lo Cómo ser John Malkovich, o incluso a una historia de amor naif. Y es que esta incursión al fin del mundo es también el paso a la autosuficiencia de una productora que se sabe a priori ganadora. Por ello, el guión viene a ser algo secundario, que tan sólo ha necesitado –de la mano de los curtidos guionistas Ted Elliott y Terry Rossio (Godzilla, Shrek, La máscara del zorro)- una sabia elección de géneros y personajes dispares, extraídos del imaginario infantil de los potenciales clientes (niños y no tan niños).

Esta sensación de gazpacho audiovisual posee tan sólo una motivación crematística y en nada artística. Verbinski, bajo la tutela empresarial de un financiero del divertimento como es Bruckheimer, ha hecho los deberes que le han mandado. Y lo ha hecho bien, y con descaro. A Piratas del Caribe 3 se le nota demasiado su querencia por la taquilla, y su seguridad de vender un producto que antes de salir ya había superado las expectativas de hacer ricos a sus productores.

Por eso Piratas del Caribe 3 riza su trama, permitiéndose licencias clonadoras con discursos esquizofrénicos, o piratas rollingstonianos que defienden el código pirata y la memoria musical de los padres que acompañan a sus hijos a las salas (¿o es al revés?) Y el enredo de su guión se soporta porque viene aderezado (como casi todo el cine americano de consumo rápido) de un terremoto audiovisual que desencaja los ojos del respetable y lo mantiene calladito en la butaca, engullendo sus palomitas y sorbiendo la ración habitual de jarabe made in USA. Al salir de la sala sólo quedará lo que vimos, es decir, mero humo de sonidos y colores y unos buenos euros menos en los bolsillos. Y a seguir tragando fuegos artificiales, que la vida son dos días y Hacienda y la muerte no perdonan.

Con Piratas del Caribe 3, Spiderman 3 y todos sus primos hermanos se nos presenta un menú cinematográfico en nuestros cines poco alentador para quien hubiera gustado de ver colgado en cartel otros títulos igual o más jugosos y de mayor empaque (véase Zodiac, entre decenas más), y sólo encuentra platos prefabricados que si bien seducen a primera vista, devienen más tarde en kitkats con los que matar el gusanillo que uno tiene de buen cine (o si acaso cine a secas), y no decorados digitales recauchutados por expertos en marketing.

Web oficial

Tráiler

En fin, nos vemos en el cine (o en el parque de atracciones)...

6 comentarios:

Tío Marvin dijo...

Vaya, humo, humo y más humo es lo que nos vendieron en la segunda y en la tercera también. Me sentí estafado después de verla, con ganas de que me devolvieran la entrada. Y lo peor de la peli no es que la historia sea absurda, inconexa e insulsa, sino que la peli es muuuuy leenta y aburría. ¿Dónde están esos montadores de antaño que metan el tijeretazo a tanto bodrio de más de 2 horas?
Saludos

BUDOKAN dijo...

Parece ser que estas terceras partes ya son un abuso de la historia y como dices sólo se piensa en diseñar una estrategia de márketing para facturar un poco más de dinero. Una pena porque las primeras partes de estos films eran buenas. Saludos y siempre acertadas tus reflexiones!

Miski dijo...

Demasiados piratas y demasiados ogros verdes...

goethemola dijo...

Lo cierto es que me aburrí bastante, a pesar de que tiene sus momentos; personalmente le doy un aprobado ramplón y poco más. No sé qué manía tienen ahora de suplir la carencia de ideas con efectos especiales...

El mejor actor: el mono inmortal. Ni Depp se salva en ésta.

Luis Campoy dijo...

Es lamentable cómo ha degenerado esta trilogía que debió quedarse en un solo film (el primero, obviously). Lo que más deploro es que las tres pelis vengan firmadas por Gore Verbinski, que ha ido pediendo gas a medida que transcurrían los años (y las secuelas).

Nunilo dijo...

Me da bastante rabia que se estropeen así unas buenas ideas, aunque sean basada en atracciones de los parques de Disney la segunda y la tercera me parecieron muy caóticas así que supongo que no deberé ver esta. Un saludo y gracias por la crítica.

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